Todo un siglo de tradición y trabajo, produciendo aceite de oliva virgen extra de calidad

Los orígenes de nuestra Cooperativa Agrícola

Nuestra Cooperativa Agrícola se inauguró el 17 de agosto de 1919 con el nombre de Sindicato Agrícola. El número total de los primeros socios fundadores fue de ciento doce. Los primeros años, a falta de corriente eléctrica se instaló una dinamo que funcionaba con carbón.

En aquellos años todo el trabajo se hacía de forma manual, y el legado de nuestros abuelos también se puede comprobar en las herramientas que utilizaban y que aún hoy guardamos con mucho aprecio y mostramos con el orgullo que se merece. Si visita nuestra cooperativa podrá ver aún hoy algunas de las herramientas que se utilizaban hace 100 años.

Si nos visita también podrá comprobar con sus propios ojos las almazaras centenarios que nuestros abuelos utilizaban para guardar el aceite, y que nosotros también utilizamos y confieren a nuestro aceite virgen extra arbequina unas condiciones únicas y exclusivas de conservación, garantizando el mantenimiento de las propiedades naturales y sabores hasta llegar a su mesa.

Durante la campaña de la aceituna en la década de los ’50, aunque tenemos las herramientas!
Los rodillos italianos, toda una innovación en su época!

El estraperlo de nuestro Aceite en la época de la posguerra

Corrían las décadas de los años 40 y 50, en la posguerra civil española, y después de la sangría y agotamiento que causó el conflicto armado en nuestras tierras, cuando la vida en los pueblos era más dura. Aunque duraban los estragos de la guerra, las sequías y la miseria pasaban factura a la población del país, y también a la población de La Palma d’Ebre. En este contexto el estraperlo se generalizó y todo el mundo que podía intentaba hacer picaresca con sus frutos, para garantizar la subsistencia de la familia y los amigos.

La Palma d’Ebre no fue menos. En aquella época nuestro aceite de oliva virgen extra era tanto o más preciado que ahora, y los impuestos se llevan una buena parte de nuestra producción. Con el mismo espíritu inconformista que siempre nos ha caracterizado, nuestros padres, decidieron que para garantizar la subsistencia de la población local había que hacer estraperlo, y así fue.

En la misma cava donde actualmente tenemos las almazaras y guardamos nuestro preciado aceite, en aquellos tiempos se construyó una sala paralela escondida por un doble fondo que ocultaba una almazara tan grande como las almazaras oficiales y que, comunicaba con el exterior por un pequeño agujero, bien disimulado y suficiente para alargar una manguera que nos permitía extraer el aceite para nuestras casas en la oscuridad de la noche.

Si visita nuestra cooperativa podrá comprobar con vuestros ojos que la misma cava, los mismos almazaras y el doble fondo aún existen, y así será en honor y homenaje a nuestros padres y madres que tanto lucharon por nosotros.

Innovación y calidad, nuestra apuesta de futuro

Con el paso de los años han ido evolucionando las técnicas en la elaboración del aceite, principal producto en la economía local: primero se modificaron las molas y los sistemas de preparar la pasta; después, la instalación de los “carretes italianos”, la máquina centrífuga, … El año 1974 se cambiaron las molas y carretes de piedra y se estrenó una nueva máquina: prensas hidráulicas con la caja de bombas, el depósito al cuerpo central, tornillos “sin fin”, formador de carga y ascensor.

También se cambiaron las picas de baldosas cerámicas, por otras de acero inoxidable con comunicación por la parte baja con objeto de dar más buenos resultados en la aclaración del aceite. Fue en el año 1993 que se implantó el sistema de extracción continua por centrifugación. Actualmente se dispone de dos líneas de extracción continúa con funcionamiento a dos fases con capacidad para molturar 100.000 Kg de olivas cada día